Como apareció capitán escudo

 Como apareció capitán escudo



En la edición Nº 9 de la revista ¡elé! apareció por primera vez El Capi. En el 2006 se trataba, en primera instancia, de un personaje pintoresco que se disfrazaba de escudo, no tenía pantalones e iba cubierto por una bandera.

Doce años después, aproximadamente, este superhéroe ecuatoriano llamado Capitán Escudo, que nació bajo la premisa de llegar a los niños para abordar temas de diversa índole, se convierte también en el protagonista de su propio cortometraje, producción que dirigieron Beto Valencia y Diego Castillo.




“El Capitán Escudo representa todos los valores que tienen los ciudadanos. Su mayor poder es la honestidad, los valores y la integridad como ciudadano”, explica Castillo. 

El personaje, detalla, era en un comienzo una pequeña tira cómica. Luego de la aceptación de los seguidores, aumentó el espacio en el que aparecía. 

Actualmente sus aventuras se publican en alrededor de 14 páginas en la revista ¡elé!, además de libros de cómics del Capitán Escudo, entre otros artículos vinculados a su imagen.




Valencia recalca que aunque la mayor cantidad de seguidores de este héroe tricolor están en Ecuador, el personaje también cuenta con acogida en países como México, Colombia, Perú y España.

 “Originalmente el Capitán Escudo no tuvo poderes sobrenaturales ni especiales obtenidos de ningún experimento, el mayor poder es su integridad y honestidad”, dice Valencia sobre este trabajo audiovisual producido por Zonacuario. 

Sin embargo, son los villanos de la historia los que dan sentido a su existencia. “Son cerca de 50 villanos, que representan los males que pueden aquejar a la sociedad ecuatoriana, como Corruptus, Impuntual Man, Baronesa Pereza, Guaso, Piroman, Derrochador, Deforestador y así (…)”. Esto sirve, agrega, para que los niños puedan ver que hay problemáticas en la sociedad y que pueden enfrentarse a ellas y vencerlas.

 En el 2013, refiere Castillo, comenzó la aventura de convertir a la historieta en un cortometraje animado, cuando participaron en unos fondos concursables, del Cncine, (actual ICCA). “La idea del cortometraje la teníamos siquiera hace unos ocho años, pero se empezó a cristalizar desde el empujo que fue ganar los fondos concursables. El cortometraje pasó por muchas etapas y por varios formatos que tuvimos que probar”, sostiene.

 Castillo señala también que desde la última versión animada en 2D, se han tomado cerca de dos años para la producción del cortometraje. 

“Nada sería posible sin la participación de guionistas, dramaturgos, cineastas, libretistas, ilustradores, directores de arte, artistas conceptuales, animadores, músicos y personas que hacen mezcla para cine y televisión. Y la ayuda también de Isabel Dávalos y Alejandro Bustos, y el staff administrativo de Zonacuario”, menciona.

Comentarios